El estrés, la ansiedad o un duelo no resuelto dejan una huella energética.
Estas emociones no desaparecen; se quedan “atrapadas” en tu aura, creando congestiones que con el tiempo pueden manifestarse como dolencias físicas. Por eso, la Sanación Pránica es fundamentalmente preventiva. En este artículo, exploraremos cómo nuestros terapeutas utilizan la energía para disolver estos bloqueos emocionales antes de que causen estragos en el cuerpo, brindándote una claridad mental y una paz que transformará tu calidad de vida.